"Sentada en la cocina, llegó a la conclusión de que la vida era como el estiércol.
Cuando el estiércol se emplea en la jardinería, es un fertilizante barato y eficaz que nutre el terreno y ayuda a que las plantas resplandezcan, pero, fuera de un jardín, por ejemplo en el campo, cuando uno lo piso, es sólo mierda."
(Nicholas Sparks)
Hacía como una semanita que no me pasaba por aquí, pero entre el hospital y estar con las amigas, no he tenido mucho tiempo.
Hoy paso por aquí para distraerme, para escribir un poco, para desahogarme...
R. ha muerto. Sé que es una forma muy directa de decirlo, pero yo eso de "se ha ido" no lo soporto. No lo soporto porque no "se ha ido". No lo soporto porque "irse" es un acto voluntario. No lo soporto porque si se hubiera "ido" podría volver y podría volver a verla y abrazarla y cantar con ella y compartir risas... pero no volveré a hacer nada de eso.
"Cuando el rey Lear muere en el quinto acto ¿sabes cómo lo expresó Shakespeare? Escribió: muere. Eso es todo, nada más. Sin fanfarrias, sin metáforas, sin brillantes palabras finales. Así que la culminación de la obra de literatura dramática más influyente es “muere”. Tuvo que ser Shakespeare un genio para expresar “muere”. Sin embargo, cada vez que leo esa palabra, me invade un infinito sentimiento de tristeza. Ya sé que es natural sentirse triste, pero no por la palabra muere, sino por la vida que hemos visto antes de esa palabra.He vivido mis cinco actos, no te pido que te alegres de que me tenga que ir, sólo te pido que pases página, que continúes leyendo. Y des paso a la siguiente historia.Y si alguien pregunta alguna vez qué ha sido de mí, cuéntale mi vida en todo su esplendor, y acaba con un sencillo y modesto “murió”."
(Mr. Magorium y su tienda mágica)
No os contaré su vida en todo su esplendor porque tengo tanto que contar que creo que no acabaría, pero supongo que puedo contar algo más aparte de lo que he dicho ya.
Para empezar, lo inesperado de su muerte. Vale, sí, lo sabía. Sabía que tenía que pasar y que estaba enferma, pero es que me pasaba las mañanas con ella. Cada día íbamos por la mañana y nos íbamos al mediodía y le llevamos peluches, helado, bromas, risas, cariño... Me acostumbré a esa rutina, cosa que no debería haber hecho, y ahora no me acostumbro a no seguirla. Una de las cosas más sorprendentes es que yo estuve con ella el jueves. Incluso le hice un granizado de horchata. Ella y nuestra amiga J. se rieron mucho porque tenía horchata congelada y yo me las tenía que apañar para hacerle el granizado porque ellas no me echaban una mano y por poco hay horchata congelada por todos lados. Al final lo conseguí y se lo di bien orgullosa. Todo lo que se rieron de mi valió la pena al ver el gusto con que se lo tomaba.
El viernes no pude ir porque tenía que ir a recoger las notas, así que iba a ir el sábado, pero el sábado ya no llegó. El viernes a las 21.55 en punto su madre me llamó por teléfono para darme la noticia. Todo terminó a las seis de la tarde. Últimamente siempre que sonaba el teléfono me inundaba el miedo por si era esa la llamada que recibía, pero lo ignoraba y hacia como que no lo sentía, cosa que tampoco tendría que haber hecho.
Antes incluso de poder pensar nada las lágrimas ya rodaban por mis mejillas. No me lo creía, de hecho todavía no me lo creo mucho. Aún lo estoy asimilando, no me entra en la cabeza que no la volveré a ver, me parece muy subrrealista sobre todo teniendo en cuenta que solo tenía 20 años y que ya he tenido que volver atrás unas cuantas veces para corregirme porque todavía, muchas veces, sigo hablando de ella en presente.
"El mundo seguía girando, era tan simple como eso, y no había ninguna burbuja lo bastante grande como para protegerla."
(Cecelia Ahern)
Lo mejor que pudo decirme en ese momento para que yo tuviera fuerzas para llamar a mis amigas y contárselo, además de que se quedó dormida y no volvió a despertarse, lo que significa que no sufrió, fue: "ha estado todo el día durmiendo, casi no podía hablar...pero cuando se despertó, solo por un rato, habló de sus amigas, sobre todo de ti y nos contó con una sonrisa que le habías hecho un granizado de horchata."
Creo que voy a recordar esas palabras toda mi vida. No solo porque hablara de mi sino por lo que significan y por la gratitud y el cariño de su madre al decírmelo. Incluso volvió a repetírmelo en el tanatorio.
"A veces hacer las cosas bien vale la pena. Incluso en un mundo a menudo demasiado indiferente e injusto. A veces. Cuando encuentras a alguien valiente y honesto."
(Federico Moccia)
Una de las cosas más duras fue tener que avisar a nuestras amigas. Una de las que estuvo ahí con ella y conmigo todo el rato en menos de media hora se plantó en mi casa. Pasamos la noche las dos entre lágrimas, recuerdos y, al final, entre risas. Porque juntas podremos con esto y casi no dormimos, así que intentamos reir. Al día siguiente, casi a primera hora, la otra amiga que también estuvo con nosotras todo el rato estaba también en mi casa. Pasamos el día juntas y, como siempre y a pesar de todo, hubo lágrimas pero conseguimos reirnos y no pensarlo tanto.
"En el dolor, las cosas más sencillas y banales asumen un valor inesperado. Todo se convierte en un pretexto cualquiera para la vida, un interés que de algún modo pueda distraernos."
(Federico Moccia)
A las 19.55 estábamos en el tanatorio para estar un rato con su familia, sobre todo sus padres. Iba con la firme intención de ser fuerte y no llorar, pero en cuanto su madre nos vio entrar se puso a buscarme con la mirada y, en cuanto me vio, se acercó a mi y me dio uno de los abrazos más sentidos que me han dado en mi vida. Al final se escapó alguna lágrima, sobre todo porque lo primero que hizo fue decirme al oido: "Por fin. Tu amiga ya descansa."
No sé cuanto tiempo estuvimos abrazados, pero fue un rato y me sentí un poco mejor. Luego me acerqué a su padre, que estaba casi más destrozado que su madre si eso es posible y lo que más me sorprendió es que fue él, antes de que yo pudiera abrir la boca, el que me dijo a mi "lo siento mucho. Gracias por todo."
Hablando con su madre ella me dijo que nunca se olvidaría de nosotras y que en cuanto volviera a su país (ella no es de aquí y la enterrarán en su tierra) iba a contarle a sus otros hijos y a toda la familia que tiene allí todos los momentos que pasamos juntas, que no olvidaría ninguno. Me pareció el momento perfecto para darle a sus padres el regalo que les habíamos preparado. Un álbum de fotos con todas las fotos que teníamos con ella y en el que habíamos escrito targetas que íbamos intercalando con las fotos contando nuestra historia. Desde el primer momento en que la conocimos. Todos los recuerdos, los sentimientos, las risas, fotos haciendo caras raras o graciosas... Lo mejor no era solo todo eso y que ella estuviera en todas las fotos con una sonrisa radiante. Lo mejor es que al ver esas fotos tan graciosas...sus padres se echaron a reir, al ver todos esos momentos de felicidad, se rieron. Después el álbum empezó a pasar de mano a mano y lo vio toda su familia. No hubo persona que lo tuviera entre las manos que no sonriera. Es el mejor regalo que he hecho en mi vida. Y el que más me han agradecido, además tantas personas. Todos y cada uno de sus familiares vinieron a agradecérnoslo y también a decirnos que jamás olvidarían que no la hubiéramos fallado nunca.
"Lo que hacemos por nosotros mismos muere con nosotros. Lo que hacemos por los demás y por el mundo permanece y es inmortal."
(Albert Pine)
Lo único que me dio pena fue cuando me habló de esa gente que ya os comenté que "mucha lagrimita" pero no estuvieron con ella. Le sorprendió verla por allí, pero enseguida supo que debía ser cosa mía (y efectivamente lo era) y, a pesar de todo, me lo agradeció. No habían sido realmente amigas con su hija, pero por lo menos la hicieron reir las veces que sí estuvieron con ella.
"La tortura de una mala conciencia es el infierno de un alma viva."
(John Calvin)
Cuando estaba en el coche y ya en casa fue cuando lloré hasta que ya no me quedaban lágrimas. Lo sorprendente de eso es que, aunque piensas que eso es así, en cualquier momento te das cuenta de que en realidad, no se han acabado.
Ahora supongo que solo me queda tener paciencia, darle tiempo al tiempo e intentar no venirme abajo. Sé que murió feliz. Sé que es lo mejor porque ya no está sufriendo. Sé que la gente de mi alrededor y que me quiere de verdad lo siente. Sé que tengo que intentar estar bien. Pero estoy harta de escucharlo. No quiero que me lo digan más. Sé que no hay mucho más que pueda decirse, pero me gustaría tanto que alguien tuviera esas palabras mágicas que pudieran dejarme más tranquila, me permitieran dormir por las noches, no sentir dolor, no echarla tanto de menos...
Supongo que no existen. Así que tiro hacia alante con el apoyo de quien me quiere y haciendo un poco de salvavidas de mis amigas. Creo que es la mejor forma que tengo ahora mismo de llevarlo porque mi dolor, como todo lo que nos ocurre a nosotros mismos, me parece ahora mismo el más grande, excepcional...
"Alguien mide algo extendiendo un metro. Algún que otro muchacho contempla la escena. Pero nadie puede ver ni medir todo aquello que se ha acabado."
(Federico Moccia)



10 nubecitas ♥ !:
Se me hace muy difícil poder decirte algo en estos momentos que sé de sobra lo duros que son.
Sólo un lo siento mucho y un fuerte abrazo de mi parte.
lo siento lo siento en el alma belen,cuando he empezado a leer mi corazon ha entristecido enormemente pq sé que perder a alguien es muy duro y más siendo tan joven,pero quisiera que la recordaras siempre en tu corazon con alegria recordando las cosas q habeis compartido juntas...ya veras q con el tiempo los recuerdos se hacen mas llevaderos y pensaras siempre en ella con una sonrisa en el corazon
besitosss mi niña y mucho animo aqui me tienes para lo q necesites....
Mi querida Belen, una realidad de la vida es que todos tenemos un momento de partir, o de morir , y siempre nos costará aceptarlo a los que quedamos. El año pasado murió mi hermana que vivía al otro lado del mundo, y con la nos manteníamos en contacto por teléfono o mail, y hasta el día de hoy, cuando algo importante me ocurre, no puedo evitar el pensar "tengo que contárselo a mi hermana"! Y he aprendido a hacerlo en mi mente, seguro ahora sabe todo más pronto.
Que momentos alegres los que pudiste compartir con ella, en verdad es una cosa maravillosa que la hayas acompañado en este camino con una sonrisa y ese granizado debe haber sido muy especial para ella! Mucho temor nos inspira la muerte, pero para el que parte, no hay nada mejor que estar rodeado de cariño y alegrías sinceros!
Muchos besitos mi querida amiga, y cuenta conmigo!
Hola Belenzuela!! Van a ser unos días, semanas,meses muy duros. Pero tienes que tirar para delante por ella, porque sabes que es lo que ella desearía.
No se que más decir, sólo que lo siento muchisimo y que aquí estamos para lo que necesites.
Besos y muchísimos animos pequeña.
Lo siento muchísimo, Belén. Ojalá tuviera la fórmula, esas palabras mágicas que pudiera decirte para hacerte sentir mejor. Pero desgraciadamente no las tengo. Decirte que he llorado leyéndote, que esta entrada me parece un homenaje precioso a tu amiga. Que me parece maravilloso el regalo que le hicísteis a sus padres, seguro que jamás lo olvidarán. Y que como te dijo su madre, tu amiga ya está descansando.
Lo siento en el alma, Belén.
Un abrazo muy muy fuerte.
Estoy llena de lágrimas, me has puesto los pelos de punta. No sé que decirte (te lo habrán dicho todo). Te mando abrazos, energía positiva, lacasitos de colores, sugus, piruletas y ositos de peluches, a ver si te consiguen sacar una sonrisa por pequeña que sea... un abrazo gigante.
Hoy no os contesto una a una que sino lloro, que estoy llorona y sé que no quereis que lo haga seguro, eh!
Bueno, simplemente GRACIAS. Gracias por vuestras palabras de ánimo, por pasaros a comentar y por enviarme todo ese cariño que me envíais y que puedo notar desde aquí. Os lo agradezco porque, la verdad, me sorprende y alegra notar de esta forma el cariño de gente a la que no he visto nunca y que conozco desde hace tan poco y me pareceis todas unor amores, ya lo sabeis, buena gente.
Me han llegado todos vuestros abrazos y besitos, gracias de nuevo.
Jud, me encantan las piruletas, los lacasitos y los ositos de peluche, no sé cómo, pero me ha hecho gracia que adivinaras esos detalles (o que lo hayas notado a través de lo que escribo) y sí, me has arrancado esa sonrisa.
Un abrazo enorme para cada una, valeis un mundo.
Es muy triste todo esto... siempre es muy difícil... muchas veces las palabras de aliento no son suficientes pero ayudan a que nuestro dolor pese menos...
No puedo más que decir ÁNIMO!!
Es terrible que la vida se nos vaya en despedidas... pero hay que recordar lo felices que somos cuando decimos Hola...
Lo siento mucho.
Besos.
Gracias a las dos y un abrazo.
Publicar un comentario en la entrada
make me smile, pon otra nubecita en mi cielo! :o)