¿Qué tal os va todo? Espero que bien, que estéis disfrutando de las vacaciones y que hayáis pasado una muy buena y feliz noche buena y navidad.
Han pasado dos meses desde la última vez que me pasé por aquí, creo que es la vez que más he tardado en volver, pero no he estado ni con tiempo ni con ánimo, la verdad.
En el tiempo que he estado fuera he estado hasta arriba de trabajos, exámenes, lecturas y demás quehaceres de la universidad. (Sin contar que los exámenes finales los tengo al volver de vacaciones, así que ya puedo sacar tiempo de donde sea para ponerme a estudiar).
Mi prima estuvo ingresada todo el verano en el hospital porque descubrieron que tenía anorexia. Al final, la dejaron salir si cumplía la dieta y porque ella quería volver a casa. Sigue comiendo mal (es decir, prácticamente sin comer) y hace nada, su madre se la encontró desmayada en la habitación y tuvieron que correr hacia el hospital. No la dejaron ingresada, pero como siga así, mal vamos...
Ha fallecido un familiar cercano que vivía con mi abuela y con el que, por tanto, teníamos bastante relación. Nosotros lo estamos llevando bastante bien (sobre todo, dado lo reciente e inesperado que ha sido todo), mi abuela no tanto. No sólo es que pasara con él las 24 horas del día sino que fue ella quien al ir a su habitación a taparlo por la noche, mientras dormía, se dio cuenta que no se movía, ni le hablaba, ni nada. Llamó a gritos a mi tío, que vive con ella también y, después de tocarlo, intentar despertarle y comprobarle el pulso, llamó a emergencias e intentó tranquilizar a mi abuela porque ya había fallecido.
Como es normal, mi abuela todavía no está bien y, además, siempre ha tenido mucho miedo a la soledad. No sabe estar sola, así que me paso prácticamente todos los días con ella (que no tiene internet). Lo único que me falta para que se considere que vivo con ella es dormir allí y, aunque sospechábamos algo porque dormía mal. Ahora nos ha confesado que tiene miedo por las noches por si le pasa algo y nadie puede ayudarla. Sí, vive con mi tío, pero prefiere que además de él también nos quedemos a dormir o mi hermana o mi madre o yo.
Si con todo esto no fuera suficiente. Mi prima (la que tiene anorexia) es hija de mi tío el que vive con mi abuela y, evidentemente, es separado. Mi prima se lleva mejor con él que con su madre, con la que siempre suele discutir. Suele venir a pasar con nosotros las fiestas desde días 30-31 hasta después de reyes. Este año, se viene mañana mismo porque ha tenido bronca con su madre y el novio de ésta (que vive con ellas).
Y, claro, mi abuela está preocupada porque si, ahora mismo, ella no está ni para cuidarse a sí misma, no cree que pueda estar pendiente todo el día de mi prima. Aunque también es verdad que ya tiene 18 años y le gusta ir a su bola, pero igualmente mi abuela se preocupa.
Así que, ya veis. Mi vida es casi como un culebrón. Además, yo creo que tengo la negra.
Lo más irónico de todo esto es que algunas de estas cosas mis amigas no las saben. No me sale contarlas, la verdad es que para contar mis cosas suele costarme, en cambio, aquí, me desahogo. Quizás porque no conozco a todos, porque no os veré, porque no sabéis realmente quién soy y me siento más libre o, simplemente, porque necesito desahogarme de algún modo.
De todas maneras y, a pesar de todo, hemos conseguido reirnos y pasarlo bien por un rato durante noche buena. Mi tío es un payaso y siempre tiene alguna ocurrencia o tontería que decir para hacernos reír a todos. Así que todos bromeamos, reímos, comimos, bebimos, nos divertimos y procuramos disfrutar del día. Que nos lo merecíamos.
Bueno, voy a ir despidiéndome porque hoy mi abuela está aquí en casita con nosotros, que hemos ido a buscarla para que pase el día aquí y como hoy en mi pueblo es día de mercado, lleva paseando con mi hermana y con mi madre más de una hora, deben haber comprado, tomado algo... Y no creo que tarden mucho en llegar.
Sé que algunos ya debían haber pensado que lo había abandonado, otros que sí seguirán esperando, algunos que habrán llegado nuevos y, quizás, también los haya por llegar. A todos: gracias. Por haber formado, seguir formando o por formar en un futuro, parte de este rinconcito mío.
Un besito, corazones. Sed buenos, disfrutad de las fiestas, de la familia, los amigos, los buenos sentimientos y deseos; comed, bebed y divertíos mucho, que ya tendremos que ponernos a trabajar de verdad después!


